domingo, 9 de agosto de 2009

El escándalo de la pobreza

Una lectura necesaria.
Gracias a D.A El Egipcio por estar siempre atento a lo que nos humaniza y mejora el entendimiento.
A raíz de declaraciones habituales del Papa, relacionadas en este caso con la colecta anual “Más por Menos”, algunos retomaron en nuestro país el tema de la pobreza:
“escándalo” la llamó Benito 16. “Escándalo” repitió el cardenal Bergoglio.
La pobreza nos duele, remarcó con su habitual glamour el presidente de la Sociedad Rural, la pobreza es el tema principal en el diálogo, destacó mons. Alcides Casaretto, la pobreza es el tema que ocupa lugar principal en los MCS (MEDIOS DE COMUNICACION SOCIAL)en nuestros días.
Demasiada insistencia en tan poco tiempo para ser casual. ¿Qué ocurrió? ¿De golpe descubrieron a los pobres aquellos que ayer los ignoraban? ¿Será que “ayer” no había pobres y los hay desde poco después de las elecciones? ¿Será que algo ocurrió puntualmente para que el tema se desencadenara? Demasiadas casualidades, que nunca son inocentes en política.
Que en Argentina haya pobres es realmente un escándalo. Que haya uno solo, lo es. Pero miremos un poco más. “El hambre es un crimen”, afirmaban los siempre castigados “chicos del pueblo”, a lo que obviamente adherimos. Personalmente ya me llamó la atención que un diario destacara semanas atrás, que los chicos pobres comían cuises, algo que es remedo de lo que decían los diarios en el 2002 (“caballos, ratas y sapos”, decían entonces).
Insistencia en el diálogo, escándalo de la pobreza, gravedad de la situación de los pobres, temas remanidos… ¿será que “alguien” nos quiere decir que estamos como en el 2001-2002?; ¿será que ese/esos “alguien” quiere/n alentar el imaginario para que no nos “escandalice” sino que deseemos que un gobierno constitucional “no termine”? Una reflexión Cuando escucho a ciertos sectores progresistas decir que “no hay que judicializar la pobreza”, realmente me molesta mucho. Personalmente creo que DEBE judicializarse. La pobreza es un crimen, y debe ser penado todo lo que sea responsable y “ejecutor” de que los pobres sean más (más pobres y más los pobres).
Creo que el poder ejecutivo no puede ser indiferente a la “escandalosa” distribución injusta del ingreso; creo que el poder judicial debe considerar un crimen que no se subsane el delito y sancione a los responsables, y creo que el poder legislativo debe sancionar todas las leyes necesarias para que los pobres sean cada vez menos (menos pobres y menos los pobres).
Ahora bien, ¿por qué hay pobres? Esa es la pregunta fundamental.
Por eso me parece totalmente empobrecedora la palabra “excluidos”, lo he dicho en otras ocasiones: porque “excluidos” no implica “excluidores”, porque nunca hay “responsables”. Porque los pobres en Argentina no son pobres por vivir en un país pobre (¿hay en el mundo muchos países más ricos que la Argentina?). Entonces, preguntarse “por qué hay pobres” es el paso fundamental para enfrentar el escándalo. Sin una seria respuesta a esa pregunta, todo es teatro. O burla. ¿Cuáles son las causas de la pobreza? ¿No tiene nada que ver en la razón de que haya tantos muy pobres, el hecho de que haya pocos tan ricos? Y para que nadie me acuse de “neo-marxista” recuerdo que la frase “los ricos son cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres” pertenece a Juan Pablo II.
¡Ah!, y la frase “imperialismo internacional del dinero” fue dicha por Pio XI. ¿Qué es el escándalo? La palabra “escándalo” es una palabra usada con mucha frecuencia por la Iglesia.
Aunque a veces, de un modo extraño. En la Biblia el escándalo es la trampa en el camino, la piedra que hace tropezar. Es decir, es lo que impide avanzar, lo que no deja caminar. Pero uno puede “escandalizarse” de cosas positivas, y en ese caso ¡pobre del que se escandaliza!, o escandalizarse por malos ejemplos, y en ese caso ¡ay del que escandaliza!... En nombre del “escándalo” muchas veces en la Iglesia se “esconden” curas pederastas, para que no haya “escándalo”, o se cuestiona al periodista que muestra aquello que escandaliza, como un torturador “relocalizado” en Chile.
En realidad, fijando el ojo, el escándalo no lo provocan los que muestran lo que escandaliza, sino quienes lo obran: los pedófilos, los torturadores, los miembros de la institución eclesiástica que se muestran con “relaciones carnales” con el poder económico o político.
Ahora bien, si miramos así, en lo personal, la pobreza no me escandaliza. La pobreza me compromete, me impulsa a hacer lo más que sé y puedo para enfrentar la injusticia que la provoca.
En lo personal, lo que me impide caminar, lo que me parece que es una trampa en el camino es la riqueza. La ostentación, pornográfica con frecuencia, es lo que escandaliza. Los injustos, los victimarios me escandalizan. Y quienes son cómplices, aduladores, o difusores. Lo que es un escándalo es la riqueza, ¡no la pobreza! La propiedad privada Como no podía ser de otra manera, en plena fidelidad a su historia, la Sociedad Rural insistió en el tema de la propiedad privada.
Es absolutamente coherente. Nunca se preocuparon de los “privados de propiedad”. Pero en lo personal, y con el sustento que me da el Evangelio y el Magisterio de la Iglesia, no la escuela de Frankfurt, creo que mientras la propiedad privada sea vista como un “absoluto”, o un “dios”, la pobreza seguirá creciendo. Y doliendo. Aunque nunca olvido aquello que repetía Carlos Mugica: “primero se apropiaron de todas las tierras y después hicieron el Código Civil”. Todo lo expoliado ayer y hoy a América Latina parece que no “era” propiedad privada, y la “Deuda externa” parece que empieza cuando ellos deciden, y no cuando Bolivia fue saqueada, Paraguay masacrado, Colombia devastada… Y los indígenas “simplemente” aplastados, robados, y víctimas de un genocidio que algunos llaman “el mayor genocidio de la historia”.
Difícilmente algunos hubieran podido fundar la Sociedad rural o entidades afines si antes no saqueaban a mapuches, tehuelches y tantas otras etnias “dueños de la tierra”, para después ser “terratenientes”, “gente de campo”.
Pero aunque desmemoriadamente olvidáramos esto, la insistencia en la propiedad privada, y el olvido del fin social de la propiedad sin ninguna duda es “la madre de todas las causas” de la pobreza.
Los nombres En realidad, creo que un elemento que nos permite entender el momento que vivimos es el tema de “los nombres”. Precisamente los pobres son los que nunca tienen nombre: son “los negros”, “los paraguayos/bolivianos”, los cabecitas”, o simplemente “los pobres”, pero nunca tienen rostro, nunca tienen nombre. Los ricos, en cambio, tienen nombre propio. Tan propio como su propiedad. Se llaman Maurizio, Francisco, Ernestina, Amalita. Y mientras los pobres sigan siendo “anónimos”, o sean simplemente “números”, no se tocará el corazón del problema.
Basta pensar la movilización que ocurrió cuando el pobre una vez tuvo nombre y se llamó “Barbarita”. Que los pobres dejen de ser número y tengan rostro y nombre se vuelve intolerable. Y duele. Porque la pobreza y los pobres no escandalizan. ¡Duelen! Por eso que se hable de “estadísticas”, “número de pobres”, no es un tema importante.
Es serio, pero no habrá movilización hacia las causas. Pero el problema que provoca reconocer el nombre y el rostro es que duele, huele, se palpa. Una cosa es hablar de “un/los pobre/s” y otra abrazar su cuero curtido y reseco, sentir su olor a humo en invierno, su cara fácilmente imaginable distinta si hubiera nacido en otro lugar con otra alimentación, y otro cuidado.
Pero lamentablemente creo que hay que decir que no sólo los pobres no tienen nombre. También los culpables nunca lo tienen. Ver discursos y documentos eclesiásticos cargados de buenas palabras o ideas interesantes, pero donde nunca hay un nombre, nunca un rostro, hace difícil darle crédito.
Escuchar hablar del escándalo de la pobreza, sin que se nos diga por qué hay pobres y por responsabilidad de quiénes hay pobres, puede terminar siendo un discurso retórico y vacío. Hay pobres porque hay ricos. Especialmente en Argentina.
Y si los ricos tienen nombre, no está mal recordarlo. Con alguna exageración, pero parte de verdad, San Jerónimo decía que “todo rico es ladrón o hijo de ladrón”. Y es doctor de la Iglesia. Y si alguien es ladrón, es “empobrecedor”.
Una mirada a la situación actual Hay pobreza. Es evidente y grave. Creo que la pobreza ha aumentado en los últimos tiempos, al menos es lo que vemos en nuestros barrios los curas amigos. No es fácil decir cuánto, pero insisto: no me escandaliza compartir momentos con los pobres, me escandaliza ver a la mesa de enlace tirando leche; no me escandaliza –sí me compromete y moviliza- que aumenten los pobres, me escandaliza que los ricos sean diputados, o jefes de gobierno, o manejen medios y la opinión pública; no me escandaliza ver al pobre a la cara y llamarlo por su nombre, me escandaliza ver a sectores de la Iglesia de Jesús, el Mesías de los pobres, e Iglesia de los pobres, cercana de los responsables de la pobreza. Pero –por otro lado- sí creo que hay un clima enrarecido.
La trascendencia del telegrama del Papa (infinitamente mayor comparada con la poca trascendencia que tuvo su reciente encíclica toda ella dedicada a cuestiones sociales), los discursos en la Sociedad Rural diciendo “por ahora” no cortamos puentes, defendiendo a Martínez de Hoz, y creando evidente clima destituyente, sí es preocupante.
Es curioso: los obispos argentinos nunca pusieron al arzobispo de La Plata, Héctor Aguer en ninguna comisión episcopal, y justo en estos momentos difíciles, lo eligen Presidente de la comisión episcopal de Educación, como queriendo “marcarle la cancha” al Gobierno en un campo tan específico y sensible a antiguas Conferencias Episcopales.
No hace falta recordar que durante las dictaduras el Ministro de Educación era consensuado con el Episcopado, y lo mismo se hizo en los gobiernos democráticos sucesivos.
Elegir para ese cargo episcopal a un obispo con evidente vocación de cruzado, es obviamente para “cruzar” al gobierno en este tema. Su referencia en sus dos declaraciones de hace un mes y la semana pasada aludiendo al “neo-marxismo” no hizo sino recordarnos otros duros momentos episcopales y dictatoriales.
Una última cosa: hace tiempo yo decía que no parecía que hubiera posibilidad de Golpe militar en Argentina fundamentalmente por dos motivos:
la Embajada de los EEUU no parecía alentarlos, y la Iglesia hizo una clara defensa de la democracia.
Por tanto si dos de los grandes apoyos de los golpistas no los alentaban, la cosa se les haría difícil a quienes los propugnaran. El presidente de la UCR en el Senado dijo que hay quienes no quieren que el gobierno llegue al 2011, pero nadie le pidió nombres.
La Embajada no parece ajena al golpe militar en Honduras, y –allí- la Iglesia jerárquica, en voz del cardenal Rodríguez Maradiaga, tomó clara postura por el régimen de facto.
Algo semejante se ve en la postura del Cardenal de Bolivia, Julio Terrazas. Algunas declaraciones episcopales parecen sumamente preocupantes en este marco.
Por todo esto, no creo que todo este cúmulo presentado al comienzo sea “casual”, ni creo que algunas voces episcopales lo sean. Personalmente, no creo que a muchos de ellos les importen los pobres; es más, muchos parecen festejar cada muerto de fiebre “A” o cada caso de dengue, o cada aumento de un dígito en la pobreza.
Personalmente creo que mientras no tengan nombre los pobres, no tengan nombre los empobrecedores, y mientras se siga sacrificando la sangre de las víctimas en el altar de la propiedad privada y el dios dinero, seguramente la situación se agravará, aunque los victimarios nos miren con cara de compungidos en los espacios pagados.
Pero mientras eso ocurra, el Evangelio de Jesús, la búsqueda de ser “Iglesia de los pobres” no nos dejará tranquilos hasta que los pobres tengan casa, pan y trabajo.
Hasta que los pobres sean vistos como hermanas y hermanos, o mejor aun, hasta que ya no haya pobres porque tampoco habrá ricos y habrá mesa compartida y vida celebrada para todos.
8 de agosto 2009-08-08
Eduardo de la Serna

martes, 4 de agosto de 2009

POSKIRCHNERISMO SEGUN DUHALDE

por Nestòr Sbariggi http://desdegambier.blogspot.com/
Eduardo Duhalde publica hoy en Clarín un artículo en donde imagina el poskirchnrismo como la vuelta del sistema político clásico en donde cada expresión partidaria vuelve a su identidad original, sin "alquimias" como la Alianza o la Concertación Plural, pero la base debe ser un "acuerdo básico" en políticas de Estado comunes que formen el "nucleo duro" que proteja la gobernabilidad.Serían las famosas "3 o 4 cosas en las que tenemos que ponernos de acuerdo" sobre las cuales la gobernabilidad se edificaría.Vemos unos párrafos:Hoy, la desaparición de las hegemonías -expresadas en grandes liderazgos- ha dado lugar a terreno fértil para -por fin- poder avanzar en la concreción de estos acuerdos, que imagino plasmados en 2011 para que el próximo gobierno constitucional pueda contar con la más contundente herramienta de gobernabilidad que haya tenido nuestra historia. El complejo escenario político actual -aunque suene paradójico- es un buen momento para el acuerdo entre el PJ y la UCR, además del socialismo y la nueva fuerza de centroderecha; tienen que constituir el núcleo duro, el primer anillo que proteja estos consensos básicos. Pero allí no acaban las representaciones de peso. La situación privilegiada que hoy tienen los medios de comunicación requiere de su acompañamiento para funcionar como un segundo anillo protector de las políticas de Estado. Finalmente, el tercer anillo no puede sino ser constituido por las iglesias representativas de la fe de los argentinos y la sociedad civil, a través de sus organizaciones de índole sindical, empresarial y no gubernamentales.

Punteemos algo:
Sin liderazgos "hegemónicos" y excluyentes Duhalde ve el terreno fértil para una reconstrucción de un sistema político estable. Pero sin liderazgos en la política, de donde vendrían estos? Ejemplos abundan en los últimos tiempos en donde la demanda social y económica se canaliza a través de líderes extra-políticos (y a veces antipolíticos) y la política no se ve fortalecida sino al contrario.


Le da mayor trascendencia a los medios de comunicación que al resto de las corporaciones. Y en ese caso que sean sustento de la gobernabilidad es una fantasía arriesgada teniendo en cuenta como juegan en política según sus propios intereses que jamás dejarán de lado por gobernabilidad alguna. Ni siquiera que una de las "3 o 4 cosas" incluya que no se los toque.

Los deja a De Narváez y a Macri afuera del PJ. Un toque de realidad ante el rechazo que al interior del PJ despiertan y quizás recuerdos de la desratización y un mensaje hacia adentro. Este renglón debe haber sido el que se leyó con más interes por muchos.

Las corporaciones están en ultimo lugar lo cual es una novedad para el pensamiento de Duhalde, incluso después de las iglesias. Quizás porque jueguen un papel importante en las "3 o 4 cosas" dejando a la política como gerenciadora de estos intereses.

Duhalde tiene una utopía. Conservadora por supuesto.



viernes, 17 de julio de 2009

SABADO 18 DE JULIO 11:30HS ASAMBLEA CARTA ABIERTA- PARQUE LEZAMA

Estimadas Compañeras y Compañeros:El próximo sábado 18, a las 11:30, realizaremos nuestra Asamblea en el Parque Lezama. Gorras, bufandas y guantes no estarán demás porque el pronóstico meteorológico indica temperaturas bajas (aunque en Honduras sigan en ascenso y merezcan todo nuestro repudio). Al parecer, no lloverá aquí pero, si ocurriera, no sobreactuaremos nuestra insubordinación a los rigores pandémicos impuestos por los virus y cierta prensa adicta a ellos.Por último, recomendamos seguir estricta y atentamente las indicaciones del gobierno de la Ciudad en materia de prevención de contagios. Lean con detenimiento los carteles en la vía pública: si tosen o estornudan, usen un pañuelo descartable para cubrirse nariz y boca; en caso de no tener pañuelo "taparse nariz y boca con el codo". Si logran ejecutar esta última indicación, sin fracturarse, ya pueden ingresar al Cirque du Soleil; de lo contrario, no faltará un asambleísta solidario que los acerque a la Guardia del Argerich que queda cerca. A no aflojar y hasta el sábado.
EQUIPO DE COMUNICACIÓN

( HACIA UNA NUEVA COMUNICACION)NOS QUIEREN VENDER CARNE PODRIDA


Una retorcida maniobra se está llevando a cabo en diferentes ámbitos públicos y privadas con el objeto de desalentar la próxima y necesaria remisión al Congreso del proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, elaborado por el Poder Ejecutivo a partir de la contribución por parte de vastos sectores de la comunidad.
El objetivo de los operadores de los monopolios mediáticos, con la complicidad de políticos “emblocados” con éstos es hacer creer que incidido por el resultado electoral, el gobierno nacional y popular de Cristina Fernández de Kirchner ya habría desistido de dar curso al mencionado proyecto, ante la supuesta “deserción” de legisladores que –dirían-, que estarían acordando con algunas cabezas del denominado “pos kirchnerismo”.
Los Grupos Multimediales, a través de sus plumíferos pretorianos, lanzaron, además de editoriales y falsas denuncias de coacción, un abundoso informe sobre la visita del alto funcionario de las Naciones Unidas para la Libertad de Expresión, el guatemalteco Frank La Rué y sus declaraciones de aprobación acerca del proyecto de ley. Como si fuera una herejía que un funcionario internacional encuentre plenas coincidencias del proyecto con la prédica doctrinaria oficial del Organismo de Libertad de Expresión de las Naciones Unidas, quien en reiteradas oportunidades ha manifestado su rechazo a la unilateralidad mediática.
La Rué fue descomedida y grotescamente reprochado por legisladores de la oposición, que de Libertad de Expresión saben menos que cualquiera de nosotros, pero ninguno de los acosadores le hace mella a La Rué ,posiblemente o casi seguro persuadidos de que, si no coincidían con las posturas de los oligopolios, podrían ser “escrachados” o “ninguneados” por los medios de su pertenencia –como tradicionalmente viene ocurriendo con quienes opinan que la comunicación debe democratizarse como la patria merece, dando por tierra con sus carreras políticas como ya le paso al Diputado Laferriere en su momento
Nos están queriendo vender carne podrida. Porque tras tanta trascendencia y publicidad del hecho, no enviar el proyecto al parlamento, sería demostrar una voluntad política quebrada, que la Presidenta desmiente a través de sus actos y que en ningún momento demuestra. Tales presuntas deserciones de legisladores no se evidencian, y si alguna ocurriere por cualquier motivo, sería un hecho aislado y de escasa incidencia, además que le hace una mancha más al tigre.
En los ámbitos parlamentarios y ejecutivos los lobistas acostumbran querer seducir, convencer, presionar, entornar, corromper, amenazar y coaccionar, pululan por los pasillos como abejas en el panal. También ocurre otro tanto en otros ámbitos calificados como la Universidad , el Sindicato, las corrientes sociales, políticas y la juventud. Pero estamos alertas y movilizados, prestos para abortar cualquier maniobra castradora o dilatoria de los manipuladores de siempre.
Por eso, LA CONFEDERACIÓN, o como la llaman sus amigos La CoRaMeCo llama a los medios de la democracia a ser centinelas alertas y permanentes para defender al pueblo argentino de las voraces ambiciones de quienes apuestan al discurso único, anti popular y antinacional en el repetido intento de desbaratar el derecho de nuestro pueblo de gozar de la pluralidad de opiniones como único modo posible de hacer realidad la libertad de expresión y reaseguro de la democracia, hoy vemos el ejemplo en el hermano pueblo de Honduras.
NO PERMITAMOS QUE LOS VIOLADORES DE MENTES DIGAN A TRAVES DE SUS MEDIOS Y SU VOCEROS MERCENARIOS DEL ESTABLISHMENT SIBILINAS Y ARTERAS MENTIRAS. Y PONGAMOS LO QUE TENEMOS QUE PONER PARA QUE NUESTRA VOZ, LA VOS DE LA RAZÓN, SUENE SIEMPRE MAS FUERTE JUNTO AL PUEBLO.
La Confederación de Radios y Medios de la Republica Argentina
A.R.B.I.A Asociación de Radiodifusoras Bonaerenses y del Interior de Argentina http://www.arbia.org.ar
NUEVA LEY DE SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL,EL MOMENTO ES HOY!!!

jueves, 16 de julio de 2009

ALAMBRE O AL HAMBRE

Excelente nota extraida del blog de LOS PAMPITAS.
A pocas semanas del “triunfo” (sólo los votó 3 de cada 7 mercedinos que votaron) electoral del 28 de junio, los concejales electos por Unión-Pro, no pierden el tiempo y ya han comenzado a mostrar la claridad con la que encararán las problemáticas sociales de nuestra ciudad. Consecuentes con el ideario que orienta esa alianza coyuntural, Juan Carlos Benítez (quien defeccionara del peronismo), Carlos Aristi y Ruth Muracca, presentaron ante la Secretaría del HCD un proyecto de ordenanza para que ese cuerpo de gobierno trate el DESALOJO de un predio ocupado por vecinos que carecen de vivienda propia.
Hace una semana presentaron un proyecto de ordenanza para que el predio ubicado en calles 26 y 61, junto al Barrio Marchetti, sea alambrado y puesto a salvo de la ocupación por parte de “familias carentes de recursos”. El mencionado terreno habría pertenecido a Compañía Eléctrica del Sur y luego a Agua y Energía de la Nación. Según se desprende del artículo publicado en el Semanario Protagonistas, textualmente los concejales electos manifiestan: “A la fecha (el predio) se encuentra en total estado de abandono, sin delimitación visible con el espacio público, observándose la reciente construcción de viviendas precarias sin planificar, hecho que conlleva a una rápida proliferación de las mismas, con el consiguiente problema que allí habitarán familias de escasos recursos sin posibilidad de tener abastecimiento de servicios sanitarios a la brevedad”
Una simple lectura de este pequeño párrafo nos indica que Unión Pro busca el desalojo de esas “viviendas precarias”, aunque el texto no lo mencione. Ante el temor de que proliferen las viviendas de familias pobres, la derecha vernácula prefiere alambrar y convertir estos terrenos en “lugares de recreación o deportes”. No ha de extrañarnos esta propuesta del PRO; es mucho más rentable para el Estado municipal invertir en una placita, que financiar un costoso proyecto para solucionar los problemas de vivienda que sufren los vecinos que se vieron forzados a la ocupación. Es más rápido y económico poner una hamaca, que garantizar uno de los derechos fundamentales que posee todo ser humano. Pero claro!, no es buen negocio! Cierto, para los defensores del neoliberalismo, que tanta miseria, hambre y muerte le ha costado al pueblo argentino, el Estado debe reducirse a su mínima expresión. Dejarle hacer al mercado: la vivienda no es un derecho, es un negocio. Si esas familias quieren una vivienda, pues tendrán que pagar por ellas, como el buen Dios (dinero) manda.
Pero tratemos de hacer otra lectura del artículo: “el consiguiente problema que allí habitarán familias de escasos recursos” Para Aristi y compañía el problema no es la falta de vivienda, es la presencia de familias pobres sobre la calle que conduce al exclusivo Aeroclub local y principal puerta a muchos campos de la zona de San Jacinto. El problema no es la desigualdad, la pobreza. El problema es que los pobres estén a la vista, a la vera del camino hacia las plantaciones de soja, que tornen triste el paisaje a los terratenientes de la Sociedad Rural.
Miente la derecha de Unión Pro al decir que esas viviendas carecerán de servicios. El predio ocupado tiene dos calles con iluminación pública, la 26 y la recientemente abierta 26 bis. También llega hasta allí la red de agua corriente. Mienten los futuros concejales al decir que todas las viviendas son precarias. Algunas son de material y están muy bien construidas.
Los que venimos trabajando desde hace años en el Centro Comunitario “Los Pampitas” conocemos la zona, conocemos el barrio, y conocemos la gente que allí vive. Gente de trabajo, que la pelea todos los días. Los pobres, como sostuviéramos en otras publicaciones, no son un peligro sino que están en peligro. Es público que la emergencia habitacional es un problema no menor de la ciudad y que requiere de políticas de Estado. La solución no pasa por cercar territorios para impedir el avance de la pobreza, el hambre no se detiene con alambres, se frena con trabajo digno, con un modelo económico inclusivo, redistributivo La solución pasa por agrandar el Estado, por una mayor redistribución de la riqueza, elevando la imposición de tributos a aquellos que vienen manteniendo rentabilidades extraordinarias y desmedidas.